Mostrando entradas con la etiqueta silver. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta silver. Mostrar todas las entradas

15 de septiembre de 2010

Silencio

Neme no viene a mí. Vaileor suena apagado, al igual que Zeta o Lireia. Arke no puede ser cruel porque sus ojos están demasiado tristes e Ígnea sigue volando en círculos, perdida.
Y ahora sólo me queda una dosis alta, muy alta, de melodrama. De melodrama barato e insustancial.
Y todo porque me falta. Y todo porque Mica no está. Porque me había acostumbrado tanto a su silenciosa presencia por las noches, bolígrafo en mano, antes de dormir. Porque me había acostumbrado tanto a su sonrisa irónica en mi boca cuando todo iba mal, a su desprecio por las lágrimas y la debilidad, a su embriagada locura y a su punto de amor y dependencia por todos y por todo... Porque me había hecho fuerte amparada, escudada en su fuerza.
Porque Mica estaba tan dentro de mí que ahora el vacío es más grande de lo que nunca, ningún personaje, había dejado en mí. Ni siquiera "él". Porque me ha dejado tan sola en este mundo de papel que a veces me falta el aire, que he perdido el rumbo y no sé si ni siquiera Silver, él que todo lo podía, sería capaz de sacarme de esta infinita noche sin tejados ni luna. 

17 de junio de 2010

Gritar en la noche

El cielo está cuajado de estrellas. Brillantes luciérnagas estáticas soñando en su mundo a miles de kilómetros. Luciérnagas como las que bailaban a nuestro alrededor camino al Fuerte Monteratti. Estas no bailan, pero aún así son preciosas. Sopla el viento y, así, sola en la calle, por un segundo solo deseo alzar los brazos y gritar. Y gritarle a mi vampirillo de tirabuzones rubios que venga a buscarme y me lleve de caza esta noche con él. Quiero gritar e invocar como antaño a mi adolescente Rey de los Sueños para que me guíe por su mundo onírico. Gritar y que mis rebeldes gemelos me enseñen a reír, y a enfrentarme al mundo. Y que mi espía rubio comience un tiroteo.  Y que mi asesino me lleve a correr por los tejados.
Por un momento susurro como un preámbulo a mi llamada el primer nombre.

-Neme, llévame esta noche contigo de caza.

Pero oigo las voces de los chicos del pueblo al otro lado de la iglesia, y el momento se pasa.
Y sigo caminando. Dispuesta a saludarlos, a quedarme un rato con ellos... rato que hago que termine pronto. Somos diferentes. Yo no soy tan real. Quiero volver con mis sueños. Poder gritarles de nuevo.
Pero no esta noche.
Otra vez será.

5 de octubre de 2005

Silver, cap IV

Fue un hombre muy viejo quien me lo enseñó todo. Más que viejo, antiguo.
Dominaba el mundo de los sueños a su antojo. Podía entrar y salir en la vida de quien quisiera y cuando quisiera.
Como entró en la mía.
Todas las noches, en la sombra y en la oscuridad, fue llevándome de la mano, como un niño que era, hacia un mundo distinto, irreal y fantástico en el cual yo mandaba y gobernaba.
Un mundo bien distinto a toda esta mierda que me rodea cada día. Un mundo en que los sueños están vedados a los niños que, como yo, esperan despertar en un palacio de cuento de hadas. Y aún ni eso, porque los niños de mi barrio poco saben de cuentos ni de hadas.
Puta vida... y yo aún tengo suerte, no soy de los peores.
Y además yo soy rico. Tengo mis sueños y sé dominarlos. Este hombre me enseñó cómo entrar, salir, controlar, mandar... observar sin ser visto.
Poco a poco me vi capaz de leer en los sueños de la gente.
Pero por aquí no hay sueños. Nadie tiene sueños. Por eso tuve que ir a buscarlos fuera.
Y esa chica parece la perfecta para aprender a soñar.
No sé por qué me da que sus sueños se mueren, poco a poco, día a día.
Pero aquí está Silver, viajero y Rey de los Sueños.
Buenas noches.




Ahora como actualizacion: estoy agotada, no puedo con mi alma, la actuacion de la banda del viernes fue hasta las 2 y la de teatro del domingo salio un poco churro, tengo agujetas del escenario, de montar y desmontar q no se...
Mañana empiezo en el gimnasio (si, yo y gimnasio, lo se q en la misma frase suena incompatible...) y aparte en la facultad todo aburrido y demasiado trabajo.
Ah, y odio la interpretacion.
Os dejo las fotos para otra...

29 de septiembre de 2005

Pues na...

Vista la afluencia de peticiones de actualizacion empiezo a actualizar... aunq supongo q acabare editando esto pa meter mas fotos.
Si, mas fotos, pq ahi van un par de ellas:
Empiezo por Mayline... una peque que se pasaba el dia llorando... ay mis pequeeees!!!
Mira q mona ella...
Luego, Ninon... la mas bonita... pelirroja ella... ^^
Mas timida...
Y por ultimo (de momento) el unico y maravilloso... Charles!!! XD me encanta esta foto... y no pq sea el eeeeh!!!
No, no hay foto en q se le vea la cara... solo una y no me gusta :P

Por lo demas esta semana no tengo mucho q contar.
Empezaron las clases y parecen duuuuras y aburridas.
El dia 2 tengo actuacion de teatro y el 7 certamen con la banda asi q estoy pelin estresada. No me se el papel de ninguna...
Y, vergüenza máxima, me han hecho cliente privilegiado de la optica... señor... si se reian hasta ellos cuando fui a buscar la tarjeta!!!! Mira, al menos saque unas gafas pa ver el eclipse...

Na, q ya actualizare mas a fondo y tal...

Y ahora, en homenaje a mi rubia guapa... ya se que ya lo escribi aqui, pero repito:


Un nombre es una condena. Los nombres son una condena. Son una cadena que te aferra a la realidad. ¿A la realidad? Reniego de ella. Reniego del mundo. Y un nombre no es más que una llave del mundo. Un nombre y una edad: pase, su puerta está abierta. No. No es eso lo que quiero. ¿Acaso es lo que tú quieres? Quiero permanecer en la sombra hasta que la luz me lleve. Hasta que la luz me disuelva... Como a él. Como a mi guía. Como a mi viejo, antiguo amigo.
Un nombre, una puerta... ¿Quieres un nombre, carita de noche? Yo te puedo dar mil nombres, mil puertas... pero ninguna al mundo. No al mundo, luz y crueldad; a mi mundo de oscuridad y sueños.
Yo pongo la barca y los remos, yo seré el mar y el viento. Tú sólo déjate llevar... y te mostraré cómo el mundo no es tu barrio, no es mi triste calle. Te mostraré el mundo que es tu mente... y quizá, pero sólo quizá, te dejaré un resquicio, una pequeña puerta a la mía... ¿La encontrarás? Siempre podemos probarlo... aunque lo dudo.
Mientras tanto, déjate mecer por las olas, déjate llevar.
El sol está saliendo y la espuma te empujará al despertar... pero no te despiertes del todo, carita de noche. No te olvides de soñar...

[Edited: Algún día debería re-subir las fotos...]

31 de julio de 2004

Start -(del 22 May 2004)

Sé que esto os gusta...
Empiezo este diario para que sepais algo de mi cuando esté fuera.
Besos a todos.
Lu



Un nombre es una condena. Los nombres son una condena. Son una cadena que te aferra a la realidad. ¿A la realidad? Reniego de ella. Reniego del mundo. Y un nombre no es más que una llave del mundo. Un nombre y una edad: pase, su puerta está abierta. No. No es eso lo que quiero. ¿Acaso es lo que tú quieres? Quiero permanecer en la sombra hasta que la luz me lleve. Hasta que la luz me disuelva... Como a él. Como a mi guía. Como a mi viejo, antiguo amigo.
Un nombre, una puerta... ¿Quieres un nombre, carita de noche? Yo te puedo dar mil nombres, mil puertas... pero ninguna al mundo. No al mundo, luz y crueldad; a mi mundo de oscuridad y sueños.
Yo pongo la barca y los remos, yo seré el mar y el viento. Tú sólo déjate llevar... y te mostraré cómo el mundo no es tu barrio, no es mi triste calle. Te mostraré el mundo que es tu mente... y quizá, pero sólo quizá, te dejaré un resquicio, una pequeña puerta a la mía... ¿La encontrarás? Siempre podemos probarlo... aunque lo dudo.
Mientras tanto, déjate mecer por las olas, déjate llevar.
El sol está saliendo y la espuma te empujará al despertar... pero no te despiertes del todo, carita de noche. No te olvides de soñar...

(Silver)

21 de julio de 2004

De peces y sirenas

- ¿Te apetece venir a la playa?
- ¿A la playa? ¿Ahora?
- Sí, ¿por qué no? La playa de noche es muy bonita.
Me tendió su mano. Nunca lo comprenderé. Cada día tiene algo nuevo escondido bajo la manga. Bueno, de momento no me había fallado nunca.
Tomé su mano fría. Helada. Tras la puerta de mi habitación estaba la playa. Las olas rompían con fuerza sobre las rocas y la espuma salpicaba la arena. Arena blanca y húmeda. Arena salada.
La luna brillaba en lo alto del cielo, a pesar de ser ya únicamente una línea estrecha en forma de C. Era una noche oscura... pronto habría luna nueva. Las estrellas se ocultaban tras algunas nubes, pero aún así encontré mi constelación preferida. Casiopea. Una W en el espacio. W de Wild; libre, salvaje... como una pantera o un jaguar. Salvaje.
Estaba soñando.
La sombra de mi compañero estaba sentada en una roca, de espaldas, mirando al mar. Me acerqué a él. La arena mojada estaba muy fría a mis pies descalzos. Como sus manos. Me paré. El agua empezaba a salpicarme. No quería mojarme así que retrocedí. Aunque... ¿estaba soñando, no? Aún así permanecí a distancia.
Se giró y me llamó con la mano. Respiré hondo y resignada fui hasta donde estaba y me senté en la roca a su lado. Las olas ya no me salpicaban.
- En una noche así puede pasar de todo.
- Sí. De todo.
- Parece la playa de un cuento.
Se volvió hacia mí, sonrió, y luego señaló a lo lejos. Algo se acercaba hacia nosotros nadando. Parecían delfines...
Estaban muy lejos, pero poco a poco se fueron acercando, y con ellos un susurro lejano... Desprendían cierto brillo mágico, no sé, pero había algo en esos seres que se acercaban que me atraía extrañamente. Algo mágico.
Un canto se oyó en la noche. Alguien cantaba y su voz era muy dulce. Parecía una voz de mujer. Cantaba una canción que no conocía, melodiosa y extraña, y su voz se me antojó la más bella que había oído jamás. Una voz que poco a poco me hizo perder todo contacto con la realidad (¿realmente con la realidad?) y poco a poco fui olvidando todo lo que sabía o creía saber. Me olvidé de Casiopea y de la luna. Me olvidé del frío y del agua, de la arena mojada, las salpicaduras y la roca. Y me olvidé de una sombra que me observaba, entre curiosa y divertida, sentada en ella. Sólo podía escuchar el canto de esos seres. Ya no podía pensar, ya no podía sentir ni reaccionar.
Di un paso. No me di cuenta de que el agua me mojaba los pies y seguí caminando. La verdad, ni siquiera me di cuenta de que estaba caminando. Sólo seguí avanzando hacia esos seres mágicos como un robot. El agua me llegaba a las rodillas y seguía sin sentir.
De pronto, me acordé de todo de golpe. Sentí el frío penetrante del mar que me llegaba ya por la cintura como mil cuchillos, el olor a mar invadió mi espíritu y una sensación mezcla de miedo y angustia me golpeó de lleno. Alguien me estaba tapando los oídos y no podía oír la canción. Y ese alguien me fue arrastrando lentamente fuera del agua mientras esos seres se alejaban, se alejaban hasta desaparecer.
Antes de que me soltara y le viera ya sabía que era Silver.
- ¿Qué era eso? ¿Qué pasó?
- Las sirenas a veces son muy traicioneras.
- ¿Eran sirenas?
- Será mejor que te lleve a casa de nuevo.
- Pero, ¿de verdad eran sirenas?
- ¿No las oíste? No todos oyen cantar a las sirenas y sobreviven para contarlo.
Llegamos a mi casa tan pronto como a la playa. ¿Estaba soñando aún?
Eran bellas, eran muy bellas, los seres más bonitos que he visto jamás. Aunque bonito es poco...
- Son hermosas, ¿verdad?
Este muchacho... ¿me leerá en serio la mente?
- Sí que lo eran, pero casi no puedo recordar... no sé...
- Estabas bajo el efecto de su canción. Son muy traicioneras, ya te dije.
- ¿Y tú?
- ¿Yo qué?
- ¿Por qué no estabas hechizado también?
- ¿Quién? ¿Yo? A mí ya me conocen, además yo soy el rey de los sueños, yo mando y ellos obedecen.
No esperaba esa respuesta. “Yo mando y ellos obedecen.” ¿Se refería a las sirenas o a todo en los sueños? Todo no... lo dudo. Yo creo que...
Mi hermano se despertó y oímos sus pasos apagados en el pasillo.
Silver se escondió junto a la puerta y mi hermano me miró en la oscuridad. Supongo que ya estaba despierta. Además ya estaba seca.
- Métete en la cama.
Cuando miré al rincón donde se había metido Silver ya no estaba. Había desaparecido.
- Adiós, Iñaki –murmuré. Y en mis sueños volví al mar.


(Silver, XVII)


A ver, para los que no os habeis enterado... tenemos dos pececitos mu majos que compramos en las fiestas de Bouzas... solo que los pobres están sin bautizar... ¿alguien propone algún nombre?

Creo que el de los vasos del Atocha está en mi clase de Italiano... Allora...